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València rechazó la noria gigante al considerar que no encajaba con el proyecto de futuro de La Marina

El Ayuntamiento de València también mostró reticencias a dejar que fueran los promotores quienes escogiesen la ubicación exacta en la que se tenía que colocar la atracción

València rechazó la noria gigante al considerar que no encajaba con el proyecto de futuro de La Marina
06/03/2020 -

El pasado mes de enero, València dio el carpetazo definitivo a la instalación de la noria más grande de Europa en el entorno de La Marina. L’Ull de València, que así se iba a llamar el proyecto, estaba impulsado por la empresa Circular View y prevería una inversión total de 125 millones de euros. Con 140 metros de altura, no solo se iba a convertir en una atracción más grande que el propio London Eye, sino que también iba a permitir ver una panorámica de la ciudad de 30 kilómetros.

Sin embargo, las autoridades gestoras de La Marina no vieron nada claro el proyecto y decidieron desecharlo porque no se ajustaba a sus planes en el corto y medio plazo. Y es que, el Plan Estratégico que se aprobó en el año 2017 para determinar el futuro de este enclave portuario no tiene nada que ver con la propuesta de L’Ull de València.

La noria no se adaptaba a las necesidades del entorno

Entre los motivos del rechazo destacan las diferentes visiones con respecto a la gestión del espacio público de La Marina, las dicotomía en la manera de entender cómo debería ser el turismo de la zona, o los obstáculos que supondría para la movilidad del entorno.

El choque más fuerte de pareceres entre los promotores de la noria y los gestores de La Marina vino cuando se propuso la creación de un área comercial en el entorno de la atracción, algo que poco o nada tenía que ver con la visión de futuro que se tenía para la zona portuaria.

En este sentido, se demuestra una clara división en la manera de entender el turismo. Mientras que los inversores privados pensaban apostarlo todo al maximalismo, las autoridades locales tenían proyectos mucho más modestos en mente: zonas verdes, pistas deportivas y, sobre todo, integración amable de los elementos históricos del entorno, como los tinglados, con zonas de ocio mucho más modernas, entre las que destaca el Veles e Vents.

Del mismo modo, los gestores de La Marina también temían que la noria gigante pudiera convertirse en un muro arquitectónico que separase la zona de los clubs náuticos de aquellas dedicadas actualmente a la restauración y el entretenimiento. Además, sospechaban que la atracción congestionaría de vehículos privados La Marina, algo que en la actualidad se está tratando de evitar por todos los medios.

Finalmente, otra de las grandes preocupaciones tenía que ver con la mera estética del paisaje, ya que la noria difícilmente se adaptaba a la visión que actualmente presenta La Marina. Incluso le habría quitado protagonismo a otros lugares emblemáticos como el mencionado Veles e Vents.

Desavenencias burocráticas con los promotores

En cuanto a las cuestiones meramente burocráticas, el Ayuntamiento de València también presentó reticencias cuando supo que la inversión de 125 millones estaba supeditada a que los promotores pudieran elegir el emplazamiento exacto donde ubicar la noria. En otras palabras, habrían tenido la libertad de escoger qué terrenos públicos se privatizarían para construir la atracción y explotar su actividad. Según los cálculos basados en las dimensiones de la noria, la parcela habría tenido que ser de al menos 8,000 metros cuadrados.

Aun así, la CEO de Circular View, Ana María Villamedia, declaró a Europa Press que la empresa tenía intenciones de ceder la noria a las administraciones valencianas después de los cincos primeros años de explotación. Según cálculos de la empresa, l’Ull de València habría dado al año beneficios por el valor de 30 millones.

Madrid se postula como heredera del proyecto

La vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, incendió ayer las redes sociales al comunicar que la capital de España está interesada en quedarse con el proyecto que València rechazó “por populismo”, según sus propias palabras.

Por el momento, las autoridades madrileñas han anunciado un plazo de 20 días para reunirse con los promotores del megaproyecto y estudiar juntos las posibles localizaciones. Debido a las grandes dimensiones de la noria, parece ser que Madrid Río se ha convertido en la opción favorita. Sin embargo, todavía no hay nada confirmado de manera oficial.

Las reacciones por parte de las instituciones valencianas no tardaron en llegar, pues el diputado de Compromís en Las Cortes Generales Joan Baldoví, o el conseller de Educació, Cultura i Sport, Vicent Marzà, respondieron irónicamente el tweet de Villacís.

https://twitter.com/VicentMarza/status/1235131256091881473

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