El Museo de Ciencias Naturales estrena un nuevo espacio expositivo que demuestra que muchos mitos tienen una base científica

S’anomena “Ciència i Mites” i ja es pot visitar de manera gratuïta

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La nueva sala cuenta la base científica de algunos de los mitos más conocidos. "El género humano siempre ha buscado en la mitología las explicaciones a los fenómenos naturales por los que no tenía respuesta, pero la mayoría de los mitos tienen una base real y aquí están perfectamente explicados", ha dicho la concejala Tello.

En la antigua Grecia, en la proximidad de Atenas, a lo que hoy conocemos como yacimiento paleontológico de Pikermi y en la isla de Sicilia, los campesinos encontraban huesos enormes asociados a cráneos con un gran vacío en el centro de la frente. Se parecían a los huesos humanos, pero de un tamaño descomunal. En realidad, hoy sabemos que estos cráneos pertenecieron a los elefantes enanos que vivieron hace muchos millones de años en las islas del Mediterráneo. Hoy pensamos que estos cráneos son el origen del mito del Cíclope de un solo ojo, Polifemo, que Homero inmortalizó en la Odisea.

También el famoso unicornio, legendario caballo blanco con un cuerno en la frente, dio lugar a leyendas sobre la poderosa virtud de su cuerno para curar todo tipo de enfermedades y devolver la virilidad. El fantástico animal inspiró los artistas que lo imaginaron y plasmaron en obras de arte muy conocidas. Por ese cuerno se pagaron en la edad media y el renacimiento fortunas inmensas. Ahora sabemos que en realidad nunca existieron los unicornios. El misterio se desveló cuando en el siglo XVII los viajeros llegaron al círculo polar ártico. El famoso cuerno eran los colmillos de narval que los viajeros vikingos vendían en Europa a los nobles ricos.

"El nuevo espacio nos hace evocar las antiguas leyendas clásicas y arroja luz sobre el origen de alguno de los mitos más famosos con los que la humanidad intentó comprender fenómenos inexplicables que pueblan el imaginario colectivo desde tiempo inmemorial", ha detallado Tello.

"Un museo vivo es aquel que conecta con su barrio y con los pulsos de la sociedad que lo acoge, que se mantiene receptivo a los debates que se dan y los avances en su campo de investigación y que es capaz de servir de altavoz para darlos a conocer a todo el mundo, que se renueva continuamente, sacando del fondo del armario temas y colecciones desconocidas o mostrar lo que se conoce desde un nuevo enfoque", ha concluido la concejala.

Hay que decir que el Museo de Ciencias Naturales ha sido el espacio museístico municipal que más ha aumentado porcentualmente el número de visitas durante el año 2019, con 61.263 visitantes más (92'23% más que el año anterior).

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