25n
25N
25N

El 70é festival de Cannes se interroga sobre las imágenes

El 70é festival de Cannes se interroga sobre las imágenes

Después de tres films a competición en la Sección Oficial el lunes 22, este martes el festival se toma un tiempo muerto y tan sólo ha proyectado un film a concurso. Se trata de la discreta cinta sobre la visión o su ausencia de la japonesa Naomi Kawase, “Hikari”, por otro lado, una de las contadas mujeres que tiene una presencia regular en el certamen francés. Todo y esta jornada de descanso, el certamen francés dedica este año varias sesiones especiales con motivo de su 70è aniversario.

Si ayer se exhibió, por ejemplo, la última película del francés André Téchiné, “Nos années folles” en una sesión de homenaje, hoy una de estas sesiones, fuera de concurso, ha sido dedicada al desaparecido cineasta iraní Abbas Kiarostami, de quien se ha podido ver su experimento fílmic póstumo, “24 Frames”. Y es que, en realidad, tanto “Hikari” de Kawase como “24 Frames” de Kiarostami, comparten ambos una misma inquietud, que los trae a preguntarse sobre la concepción de las imágenes y de como el espectador las percibe.

Cómo vemos las imágenes

Fotograma “24 Frames”

Fotograma “24 Frames”

Después de “Una pastelería en Tokyo” (2015), seleccionada en la sección “Una cierta mirada” de Cannes, Kawase participa ahora con “Hikari” en la Sección Oficial. “Hikari” se centra en la relación que se establece entre una audiodescriptora de películas para ciegos, Misako Okazi (Misaki Ayame), y un reputat fotógrafo que está perdiendo la vista, Nakamori (Masatoshi Nagase). Pero su paso por la competición ha comportado una cierta decepción, puesto que la cineasta nipona se volca cada vez más en un cine más fácil, más digerible, cada vez más endulzado, propenso tanto a la sentimentalidad y que aquí explota las puestas de sol de alcance trascendental.

Si bien es cierto que, en bastantes momentos, Naomi Kawase se preocupa por la recepción de las imágenes de parte del espectador, en este caso, aquel que sufre ceguera y que, por lo tanto, depende de los comentarios de otro. Toca puntos en común que tienen que ver con la percepción que uno tiene de las imágenes, en este caso, a través de la descripción que proporciona una voz fuera de la pantalla, como si Kawase abordara el campo de la crítica confrontada a las imágenes de una película.

El nudo real del film es el drama de un fotógrafo que pierde inexorablemente la vista pero que conserva todavía su cámara cinematográfica, su corazón, como él mismo lo define. Un artista que trabaja con la visión y las imágenes, y que se verá mutilado así de este don. Mientras a la chica que comenta las imágenes por ciegos se ve en un cruce puesto que tiene que seleccionar un tipo de comentarios para ilustrar las escenas visuales por los discapacitados visuales, convirtiendo silla en los ojos del grupo.

Kawasi se aleja de este registro más reflexivo sobre la naturaleza de las imágenes audiovisuales para centrarse progresivamente en la atracción que la chica siendo hacia el fotógrafo. Una chica que busca la luz, explicitado en su título original que en inglés ha sido traducido como “Radiance”, trastornada por la ausencia de su padre muerto, y alejado de su madre envejecida y afectada progresivamente de demencia que vive en el campo. Unas

Qué imágenes vemos

“Hikari”

“Hikari”

Más que una película al uso, “24 Frames” se trata de una exploración de las imágenes visuales, mediante una serie de 24 fotografías en movimiento. Son 24 instantáneas animadas, desde un inicial cuadro de nevado de Brueghel, a una serie de fotogramas tomadas en plan fijo, que predominan imágenes quietas, congeladas, correspondientes mayoritariamente a paisajes nevados o marinas.

Un conjunto de imágenes sin presencia humana en su gran mayoría, con una insistencia absoluta en la presencia de animales, sobre todo, cuervos o vacas, que se pasean por unas naturas muertas, imágenes irreales en realidad porque son tratadas digitalmente.

Fusión y confusión entre cuadro, fotograma de cine y fotografía, tres registros visuales agermanats. Imágenes fijas de una duración de cuatro minutos cada una para especular sobre las imágenes que vemos, intentando reflejar la antes y el después de la imagen justa y precisa que quiere el artista. Una especulación sobre la naturaleza de las imágenes que ha cogido desprevenidos a la prensa provocando la deserción de un buen número de espectadores.

Más información

0 comentarios

0 comentarios

No hay comentarios todavía. ¿Quieres añadir uno?

Escribir un Comentario

Escribir un Comentario

cuatro − 1 =

museo etnologia
ficcions 2019-2020