La Conselleria de Participación, Transparencia, Cooperación y Calidad Democrática presentó ayer el “Catálogo de Vestigios de la Guerra Civil y la Dictadura”. Este censo, elaborado por una Comisión Técnica de Coordinación adscrita a la Conselleria de Calidad Democrática, recoge un total de 1.042 vestigios de la Guerra Civil y la Dictadura desglosados en diferentes categorías, de los cuales 575 (97 se ubican en la provincia de Alicante, 74 en la de Castellón y 104 en la de Valencia) se encuentran pendientes de retirar en espacios públicos.La iniciativa ha permitido identificar y localizar todos aquellos elementos contrarios a la memoria democrática o vestigios franquistas, tanto simbólicos como iconográficos y terminológicos que todavía subsisten en los espacios públicos del territorio valenciano, cumpliendo así con los dispuestos en la Ley de Memoria Histórica en la Comunitat Valenciana.El objetivo de este inventario es disponer de un mapa valenciano de vestigios franquistas que sirva de herramienta a todas las administraciones públicas valencianas para desplegar las medidas necesarias que permitan su retirada.Se trata de un registro abierto que se irá actualizando con la información recibida, dado que algunos ayuntamientos no han contestado a la solicitud de colaboración de la Conselleria de Calidad Democrática, y en otros casos porque su localización no ha finalizado y tiene que ser objeto de un proceso continuo de comunicación y denuncia.En este sentido, de los 542 municipios, han informado 281. De ellos, 91 tienen vestigios, mientras que 190 no albergan este tipo de elementos. A su vez, 261 ayuntamientos (el 48%) no han contestado.
RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA DEMOCRÁTICA
La consellera Rosa Pérez Garijo destacaba ayer que “el objetivo de este registro vivo es conseguir un territorio libre de vestigios que todavía perviven después de más de cuarenta años del fin de la dictadura franquista”, al mismo tiempo que afirmaba que “el catálogo de vestigios quiere democratizar los espacios públicos de nuestro territorio como forma de reparación de las víctimas del franquismo y de recuperación de la memoria democrática, un factor imprescindible de la convivencia”.Garijo apelaba a la colaboración ciudadana, a las administraciones públicas, asociaciones memorialistas, iglesia católica y asociaciones cívicas “para localizar y retirar todos los vestigios de la Guerra Civil y la Dictadura de nuestro territorio, además de comunicar aquella información que permita encontrar nuevos vestigios del episodio más negro de la historia reciente de España”.